sábado, 7 de mayo de 2016

La etiqueta "LGBTI" en la literatura

Hace unos días, Fabián Vázquez comentaba en su blog que la gente a veces se queja de las etiquetas. Particularmente, de las etiquetas «LGBTI». 

L de lesbianas.
G de gays.
B de bisexuales.
T de trans: travestis, transexuales y transgéneros (importante: ver nota al final).
I de intersexuales.
Y muy acertadamente, Fabián comenta la importancia de las etiquetas para las personas LGBTI, que están invisibilizadas en muchísimos aspectos de la vida cotidiana. Desde los baños públicos hasta el matrimonio civil. 
Pero ¿qué pasa cuando hablamos de literatura?

En un blog (que no voy a linkear) hace un par de días leía esto:

La intención de los autores de esta "literatura LGBT" es normalizar las orientaciones sexuales no-heterosexual, pero poniendo ese nombre a la literatura como para "avisar" que hay personajes LGBT lo que hacen es distanciar aún más. Y no creo que lo hagan con esta intención, sino todo lo contrario, pero este es el resultado.

En primer lugar, los autores y editores de literatura LGBTI no necesitamos normalizar nada porque las orientaciones sexuales diversas son normales. La persona tal vez quiso decir "normalizar" el asunto en los libros... pero literatura LGBTI siempre ha habido. Que no se haya publicado, se haya censurado, no se haya traducido o no se haya promocionado como literatura LGBTI, es otra cosa. La etiqueta se le ha colocado recientemente gracias a que las personas LGBTI comenzaron a luchar y siguen luchando por la visibilización, por sus derechos. Literatura LGBTI siempre ha habido, solo que ahora es visible.

Los autores y editores queremos, sencillamente, que las personas LGBTI puedan verse reflejadas en nuestras obras. Además, quisiera saber en dónde se ha informado esta persona de nuestras intenciones. Porque, al menos para mí, le mintieron o se lo explicaron mal.
Y si alguien piensa que poner que una obra es LGBTI es "avisar" que tiene personajes diversos... parte de un prejuicio muy absurdo. Quisiera saber, también, en qué estadísticas se basa para afirmar que dicha etiqueta "distancia aún más" (y ese "aún más" me sonó muy feo). Es decir, que no me diga "me dijo el primo de mi primo de mi primo". Estadísticas reales, porque si no, se está hablando muy a la ligera y partiendo de un prejuicio. Y lo mismo cuando habla de "el resultado". Las obras LGBTI juveniles están muy de moda entre los jóvenes no necesariamente LGBTI, así que realmente dudo que esos "resultados" estén basados en algo más que prejuicios y chismes de pasillo. Sin ir más lejos, Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo se publicó hasta en Corea. Y Te daría el mundo será llevado a la gran pantalla.

Entiendo la intención de la persona que hizo este comentario. Pero no la comparto y creo que es muy arriesgado y hasta dañino lanzar tales afirmaciones sin una fuente certera.




Y es que hay gente que opina que la etiqueta LGBTI no debería aplicársele, ya que la literatura "heterosexual" no lleva tal bandera. Y yo respondo con una pregunta: ¿a qué llaman literatura heterosexual? Dudo que alguien pueda darme una respuesta satisfactoria sin referirse a la literatura romántica o erótica con personajes heterosexuales. 
Pero, en cambio, yo sí puedo decir qué es la literatura LGBTI y creo tal vez que a mucha gente le satisfará la respuesta. La literatura LGBTI abarca obras con las que las personas LGBTI pueden sentirse identificadas. Desde El corredor de fondo hasta los poemas de Ioshua. Y no tienen por qué ser novelas románticas o eróticas.
Y la palabra "identificada" es clave porque las personas LGBTI son, como decía arriba, invisibilizadas diariamente y, en los peores casos, humilladas, maltratadas y hasta asesinadas. 
Cuando publiqué mi cuento infantil gay Javier y el príncipe del mar recibí un comentario que me llenó de emoción. Un muchacho me decía que ojalá alguien le hubiera leído ese cuento cuando era pequeño. A eso me refiero con identificación. A sentir que no se está solo. A sentir que otros sienten lo mismo. A sentir que no está mal lo que sentimos. 
Por eso se les pone la etiqueta LGBTI a las obras que reflejan la realidad de las personas gays, lesbianas, trans e intersexuales, más allá de cualquier afán marquetinero. Porque las obras tienen que encontrar a su público. El sentido de los libros se lo dan los lectores. Y no me refiero a que una novela gay tiene que ir a manos de un chico o un hombre gay. Eso es simplificar. El destino ideal de una obra, cualquiera, es ir a manos de a quien pueda decirle algo.

Ahora, el argumento de la etiqueta LGBTI "excluye". "Excluir" de por sí tiene una carga negativa. Hablemos de "separar", que no tiene la misma carga. La literatura LGBTI tiene que separarse del resto de la literatura para ser visible. Desde lo más rudimentario: hallar una novela en Amazon.

Una vez, Billy Martin (Poppy Z. Brite) dijo en su Facebook que ese pensamiento de que las etiquetas no son necesarias siempre salía de la cabeza de un hombre o una mujer cis. Muy de acuerdo.

Las etiquetas serán necesarias hasta que ya no lo sean.

Seguramente llegará el momento en que las novelas románticas homosexuales dejen de estar en la categoría LGBTI para estar simplemente en "romance". Pero por ahora, la etiqueta es necesaria.

Nota acerca de «travesti»
En Argentina, travesti implica identidad de género, mientras que en otros países, como España, no. En España, travesti es simplemente quien se viste con ropas del sexo contrario, por el motivo que sea. En España, decirle travesti a una mujer transexual constituye una ofensa muy grave a su identidad. De la misma forma, como las travestis de Argentina se identifican mujeres (desconozco en qué otros países el término implica identidad de género), tratarlas de hombres disfrazados también es una ofensa muy grande.
Tuve que explicarle esto a varias personas de España y todas se sorprendieron mucho.Y no se trataba de personas no relacionadas con el tema, más bien todo lo contrario.



lunes, 2 de mayo de 2016

Recomendación wattpadiana: Poséeme... o no, de Corintia

Un caserón del siglo XIV, dos muchachos en edad de merecer, una lista de reliquias... y una reliquia que no viene en la lista: un fantasma, cosecha del año 1347. Que lleva demasiado tiempo aullando de aburrimiento y se muere por un poco de acción. Una gamberrada pervertida, malsonante y sin mucho sentido. Con todo, mi única pretensión es arrancar, si puedo, un par de sonrisas. Vosotros diréis si lo consigo.

Link de Wattpad







Yo les suelo huir a los relatos de humor, a las comedias de TV y a muchas de las cosas que se jactan de hacer reír. Pasa que el humor general suele ser machista, poco inteligente y a veces de mal gusto. Sin embargo, no hay nada poco inteligente o de mal gusto en Poséeme... o no. Con este relato de Cori estuve largo rato carcajeándome mientras me deleitaba con las aventuras de Romualdo.

¿Quién es Romualdo?

Es un fantasma que habita un antiguo caserón campestre venido a menos. Luego de la muerte de su propietaria, que vivía solo acompañada por un loro, dos primos llegan junto a sus familias para ver qué pueden hacer con el lugar. Sin embargo, nadie sabe que el caserón es la morada de este pobre muchacho gay que murió sin haber conocido las delicias de la carne. 
La particularidad del relato para mí es sin duda su narrador: es sarcástico e irónico y trata a sus personajes con un desdén burlesco fantástico incluso para referirse a situaciones trágicas, como la muerte del fantasma... bueno, cuando todavía no era un fantasma.

«[El padre de Romualdo]...encerró al pequeño pervertido en un rincón ignoto para que recapacitara. Y tan bien lo encerró que hasta se había olvidado de dónde lo había puesto.»

Jacobo y Kevin son los hijos de los ya mencionados primos y ambos serán víctimas de los insatisfechos apetitos de Romualdo. 
Jacobo es un nerd flacucho con anteojos, mientras que Kevin es el estereotipo del jugador de rugby, mujeriego y homofóbico. Sin embargo, a lo largo de las numerosas posesiones, en todas las acepciones del término, Corintia decidió romper uno que otro estereotipo, cosa siempre bienvenida. 

Romualdo hará de las suyas con los cuerpos de estos dos muchachos, por fin arrancado del aburrimiento al que está sometido. Y aunque sus deseos son egoístas... quién sabe, hasta termine haciéndoles un favor ;)

Les recomiendo muchísimo esta historia si quieren divertirse un rato. No se van a arrepentir. Y sí, ¡conmigo lo conseguiste, Cori!

viernes, 29 de abril de 2016

Cover, mi nueva novela LGBTI

No recuerdo exactamente cuándo sentí el fogonazo que premonicionaba una nueva novela. En realidad, creo que se trató más bien de un deseo. Si estás leyendo esto y sos escritor, quizá sientas que escribir en medio del fogonazo es peligroso. Para mí lo es porque es eso: un fogonazo que luego se va apagando hasta desaparecer por completo. Cuando tengo fogonazos, suele tratarse de cuentos o relatos y los escribo muy rápido: una hora (Milo), una semana (Lilium) o un mes (La rueda del tiempo). Digo que el fogonazo es peligroso, además, porque obviamente una idea no es una novela. Sin embargo, el fuego de estos dos chicos ya me estaba quemando a mí. 

Los personajes de mi nueva novela me están molestando. Estan en mi cabeza, en mi habitación, en mi cama. Uno tiene puesta una remera de Whitin Tempation y dice «¿y? ¿Para cuándo?». El otro lo mira y sonríe. No tiene apuro. 

Publiqué este estado de Facebook el año pasado, por septiembre/octubre, si mal no recuerdo. Ya tenía la idea principal y los personajes estaban tomando más forma dentro de mí. No había escrito una línea. Necesitaba conocerlos un poco primero, darles vida en mi cabeza. Lo malo es que casi no tenía tiempo. 
En septiembre comencé con los trastornos cervicales que estoy padeciendo hasta el día de hoy y por los que estoy siguiendo un tratamiento bastante riguroso. Voy a una osteópata una vez al mes, no levanto nada de peso y no paso más de una hora seguida en la PC. Después de tres meses, tengo la postura muchísimo mejor, pero los malestares de náuseas, mareos y tensión en el cuello persisten; se alivian, aunque lentamente. Pasé bastante tiempo tirada en la cama, pensando en mis chicos y descubrí que no necesitaba la computadora para escribir: podía dictarle la novela a mi celular. Así que me hice con el Word para Android, el Dropbox y un teclado que reconoce puntuación (Swype & Dragon). 
Hoy, después de casi tres meses, tengo la novela casi terminada. Me faltarán unas 30/40 páginas de Word. La novela ya tiene 90.000 palabras. Tiene una extensión normal, no es larga ni corta. Seguramente llegará a 100.000, pero no creo que sobrepase las 120.000. 

Sí, sí... Pero ¿de qué trata? 

De un adolescente de 16 años que se da cuenta de que es gay cuando se enamora de su mejor amigo. Jonathan Duarte es el nerd de la clase. Le gusta leer, coleccionar cactus y escuchar metal. Cuando comienza el anteúltimo año de la secundaria, ingresa un chico nuevo: Sebastián Vikstrom, un chico que dice estudiar canto en el conservatorio municipal. Y Jonathan, que nunca ha tenido un compañero de clase al que pueda llamar amigo, se siente interesado por este nuevo alumno. 
Es una novela acerca del primer amor, del descubrimiento personal, del fin de la adolescencia. 
Un consejo que siempre le doy a quien me dice que quiere escribir es: que lea. ¡Y que lea de todo! Mientras leía un libro de mujeres que quieren ser madres, vi allí a Eleonora, la madre de Sebastián. Lenny es madre soltera por decisión propia: acudió a una clínica de fertilización. Por lo tanto, Sebas no tiene padre y me encantó escribir acerca de la estrecha relación que tiene con su mamá. 
También me fascinó escribir acerca de la relación que tiene Jonathan con su hermana Valeria (14): cuando era chica, Vale tuvo leucemia y Johnny fue su donante. 
La novela se llama Cover porque Sebastián canta en una banda de covers de metal sinfónico: Nightwish, Therion, Amberian Dawn, etc. 
La novela también toca el tema del abuso sexual intrafamiliar. Hoy por la mañana vi un cartel en Facebook que describía claramente la situación. Decía que las víctimas sufren secuales similares a las de las personas que van a la guerra, "no seas cómplice, denunciá!". No la guardé, pero ese era el mensaje.

¿Qué más puedo contarles sin ser muy spoiler?




Bueno, que es romántica. Que hay sexo y tuve que atarme las manos (o la lengua) para no ser demasiado explícita (recuerden que es una novela juvenil). 
¡AH! ¡Y que en ella está mi primer varón transexual! 
Sí, hacía mucho que quería incluir un chico trans, pero no encontraba el lugar. El personaje se llama Christian y tiene 16 años, como los protagonistas, porque fue compañero de Sebastián en su antiguo colegio. 

 Y ahora sí, me callo... ¡porque si no voy a terminar spoileando!

lunes, 25 de abril de 2016

Violin: corto de temática gay

Cuando no tengo tiempo para mirar un largometraje, opto por los cortos. Hace un par de semanas encontré este precioso corto que me fascinó desde el primer momento. Se llama Violin y es alemán. Es cortito, dura 11 minutos, y la acción transcurre seguidamente, sin interrupciones.
Las actuaciones me fascinaron. Las dos, tanto la de Johannes Huth (Oli, violinista) como la de Hannes Sell (Jan, el dealer). Me encantó esa onda de chico malo del dealer frente al aura más inocentona de Hans. La tensión sexual está magistralmente lograda, se puede respirar a través de la pantalla. 
Por otro lado, me parecen muy sexies los violinistas ;) ¡Culpen a Lestat! Tanto, que uno de los personajes de la novela que estoy escribiendo, Cover, es violinista :)
¡Tienen que verlo!


Protagonistas: Johannes Huth & Hannes Sell
Género: Short Film
Director: Roman Ilyushenko
Sinopsis: Two unlikely kindred spirits share an unlikely moment of intimacy with a violin.

Yo reseño: El chico de oro, de Abigail Tarttelin


Título original: Golden Boy
Editorial: Ediciones B
Año 2013 
Páginas: 397

Max Walker es un chico de oro. Bronceado, rubio, atractivo y atlético, es el hijo perfecto, el deportista perfecto y un partido perfecto para las chicas de su escuela. También es el modelo a seguir para su hermano pequeño.

Su aparentemente modélica familia ocupa una posición más que envidiable: su padre es candidato a las elecciones al Parlamento y, entretanto, Max se enamora por primera vez.

Sin embargo, todos ellos están a punto de convertirse en el punto de mira de los medios de comunicación, que pronto los cercarán en un intento de averiguar aquello que siempre han ocultado. Max Walker tiene una vida perfecta... Max Walker tiene un secreto... y alguien se ha enterado.


Creo que es imposible hacer una buena reseña de esta novela sin soltar algún spoiler. Por eso voy a pintar de blanco los spoilers para  no estropearles la futura lectura, si deciden leer esta novela. 

Hecha la advertencia, comencemos.

Voy a comenzar diciendo que el tercer párrafo de la sinopsis es, de alguna manera, mentira. Hace falta leer la novela para comprenderlo y solo puedo sospechar acerca de por qué no se decidió colocar en la sinopsis que el protagonista es intersexual. No es ningún secreto, en la página diez ya nos enteramos. No es un spoiler: es lo que hace esta novela única e interesante.

Lo demás es cierto: Max es rubio, muy bello (carilindo, diríamos), tiene muy poco vello corporal, es medianamente alto gracias a los genes paternos y maternos; un buen estudiante, deportista y... un tanto pacífico, tranquilo. Tiene quince años, a punto de cumplir dieciséis, y carece de la conflictividad típica de los adolescentes varones, estereotipos de género mediante. Y eso (para la novela) tiene un motivo: no es un varón, al menos no desde un punto de vista biológico. Max es lo que antes se solía llamar hermafrodita y hoy intersexual, si bien hay muchas clases de intersexualidad y cada tipo es único.




La portada de Ediciones B me pareció que si bien respeta el concepto de la novela, no es muy llamativa. Esta, si bien ya te da la pauta de cómo imaginarte al protagonista, creo que es mucho más atractiva.



La historia transcurre en un pueblo de clase acomodada en las afueras de Londres. Los padres de Max son abogados con puestos importantes y ninguno quiere imaginarse lo que podría significar que la gente se enterara del asunto de su hijo mayor (como si ser intersex fuese algo terrible). Quieren que viva una vida lo más normal posible, y en ese vano afán le ocultan toda la información que pueden acerca de su condición (a falta de una palabra más feliz) a tal punto que Max desconoce qué tipo de intersexual es. Por lo tanto, solo él, su familia, los mejores amigos de su madre y su hijo (Hunter) saben que es intersexual. 

La historia es narrada desde diferentes puntos de vista, siempre en primera persona: Daniel, el hermano menor de Max, todo un demonio; el propio Max; Karen, la madre; Steve, el padre;  la doctora Verma; y Sylvie, la chica de quien Max se enamora. 

Max se identifica con el género masculino. Sus padres le colocaron Max porque se trata de un nombre unisex: cuando nació, su padre se negó a que lo sometieran a un cirugía para definir sus genitales. Esto es lo que suele suceder con muchas personas intersex: las operan cuando son bebés y algunas pierden sensibilidad en sus genitales y/o luego no logran identificarse con el género al que las forzado a pertenecer biológicamente. 

Principales temas que trata la novela

Identidad de género y orientación sexual

Max tiene bien en claro que es un varón, aunque su cuerpo parezca decir lo contrario. Acá tenemos una definición bien clara de lo que es la identidad de género: es independiente de los aspectos biológicos de la persona. Lo mismo ocurre con la orientación sexual: Max es varón y es un varón heterosexual.


**SPOILERS **

Violación

La violación es el acto supremo de la dominación de un ser sobre el otro. Es decirle "ya no tenés control sobre tu cuerpo, yo puedo someterte y lo hago porque tengo más fuerza y más poder". Y eso es lo que hace Hunter con Max. Cuando Hunter lo viola, Max no se atreve a gritar. ¿Por qué Max no grita? Puede haber varias respuestas, varias interpretaciones. Una puede ser que sienta vergüenza de haber sido sometido por otro hombre. Otra, que sienta vergüenza porque en el fondo cree haber provocado la violación. Y la oficial, que Max no desea que el asunto se sepa para no perjudicar la carrera política de sus padres.


Embarazo y aborto

Hunter deja embarazado a Max, quien posee un útero pequeño. Gracias a la posición económica de su familia, Max puede realizarse un aborto en secreto y en condiciones adecuadas. No obstante, en ningún momento le preguntan si desea tener ese hijo. Desde el principio, el feto es un obstáculo del que deberá deshacerse. Acá se nos presenta otro tema, nuevamente: el derecho de decidir sobre nuestro propio cuerpo. El padre de Max se negó a decidir sobre el cuerpo de su hijo. La madre será otra historia.

**FIN SPOILERS**

Relación padres/hijos

Anoche fui a un cumpleaños y hablando con un hombre grande (40 más o menos) acerca de homosexualidad (el cumpleañero es gay y el tema surgió en varias ocasiones). El hombre me dijo "yo como padre idealizo el futuro de mi hijo: que sea un hombre de bien, que tenga mujer... ". Esa frase me quedó. Yo también idealizo el futuro de mis futuros hijos, simplemente me gustaría que pudieran estudiar una carrera y ser profesionales. No pienso en su orientación sexual, pero también estoy idealizando. 
Los padres de Max idealizan también el futuro de su hijo. Y esa idealización, ¿por qué ocurre? 
Los padres creen que sus hijos son su "propiedad". En los primeros años de vida, los padres deben elegir por sus hijos: con qué ropa vestirlos, qué juguetes comprarle, a qué colegio llevarlos, etc. El problema, me parece, surge cuando el padre/madre no distingue que su hijo ya tiene la capacidad de tomar decisiones por sí mismo y que ahora solo puede aconsejarlo y dejar que haga su vida. 
Lamentablemente, Karen, la madre de Max, no ha sabido darse cuenta y comete un error que deberá pagar con el amor de su hijo. 

Bien. Ya no les queda la menor duda de que la novela me encantó, ¿no? Si bien el tema principal es la intersexualidad, diría que el tema trasfondo es el derecho de cada ser humano a decidir sobre su propio cuerpo.

Les recomiendo esta novela, por lejos una de las mejores novelas LGBTI que leí jamás.

sábado, 23 de abril de 2016

Libros a la venta

Novelas 


Si te interesa comprar este libro en cantidad (docentes lo están utilizando para trabajar la ESI), mandame un mail a sofiaolguineditora(@)gmail.com


Puntos de venta





Título: Noches de luna roja
Editorial: Ediciones el Antro
Autora: Sofía Olguín
Colección: Libídine – 1
Tamaño: 15 x 23,5 cm.
Encuadernación: rústica con solapas
Páginas: 152
ISBN: 978-84-941280-1-1
PVP: 11,95 € 

Sinopsis:
Gabriel jamás creyó en el cielo o en el infierno, pero cuando en sus manos cae un extraño celular capaz de comunicarse con los muertos, su existencia da un giro inesperado: un ser sobrenatural llamado Seth se presenta ante él y en una noche le revela la existencia de ángeles, demonios, íncubos, y de infinitas alimañas que se pasean por el mundo disfrazadas de inocentes seres humanos.
Sin proponérselo, Gabriel escucha a través de sus auriculares las muertes que un despiadado asesino está perpetrando en la ciudad. Y Seth, el encargado de resolver los crímenes, acepta su ayuda, sin sospechar que Gabriel es mucho más que un simple chico en busca de aventuras.
Bajo la luna roja de Buenos Aires, Seth y Gabriel aguardan que el celular suene una vez más, mientras los sentimientos entre ellos se hacen cada vez más fuertes y el pasado de ambos resurge de las cenizas para cobrarse el tiempo perdido.

También disponible en eBook



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Título: Menfis
Año: 2010
Género: Terror, Homoerótico
Formatos: PDF, ePUB y Mobi

Sinopsis:
Menfis es un hermoso cantante de apariencia andrógina conocido como «Reina del Nilo». Se ha hecho famoso en todo el mundo y su rostro es la imagen de las marcas más prestigiosas del mercado.
Alexandre es un profesor universitario que ha perdido a su familia. Desconsolado, vaga por las calles de París en busca de alguna sustancia que le haga olvidar su desgracia. Una noche, Alexandre conoce a Menfis, quien lo arrastra hacia la alucinación más terrible y real de toda su vida.
Una misteriosa secta adoradora de las serpientes, rituales sanguinarios, fantasmas despechados... Todo tiene cabida en el castillo de Menfis, la Reina del Nilo que hechiza con su belleza y su voz a quien se atreva a escucharla.

Solo disponible en eBook
Comprar en Payhip (precio: USD6)

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Editorial: Stonewall
ISBN: 978-84-939-309-5-0
Fecha de la edición: 2012
Edición ciudad: Madrid
Edición pais: España
Encuadernación: Rústica
Dimensiones: 15 cm x 21 cm
Nº Pág.: 372

Sinopsis:
Hace más de seis meses que Alexis no ve a sus padres. Cansado de ocultar su homosexualidad y soportar las humillaciones de su madre, dejó su casa arrastrando la depresión acumulada durante más de veinte años. Ahora vive en el centro de Buenos Aires, a veinte minutos de la Facultad de Filosofía y Letras, con Martín, un joven bohemio estudiante de Historia, y Franco, encargado de una librería y amante de la literatura medieval. En el bar de la facultad, Alexis conoce a Daniel, un estudiante de intercambio recién llegado de Estados Unidos, con quien inicia una relación.
Narrada en primera persona por el protagonista, Todos mis sueños, tuyos refleja el miedo, la represión sexual y la homofobia interiorizada que padecen los jóvenes que han crecido en medio de una cultura machista, patriarcal y heterosexista.

También disponible en eBook

Comprar en papel:


Cuentos y relatos en Antologías








 





13 Historias de amor y/o lujuria LGTBI escritas por 12 mujeres y 1 hombre. 13 Historias donde el amor, los libros y las rosas juntan sus caminos. Donde dejan claro que el amor no tiene etiquetas, colores ni fronteras.
Todos los beneficios de la obra irán destinados a una asociación LGTBI

Nunca digas no a un lobo feroz – Úrsula Brennan
El mejor posado – Pepa Fraile
Los ojos de la reina – Sofía Olguín
Único – Eme San
Un Sant Jordi con Amor – D.W. Nichols
El rosal – C.M. Zamora
La mascara del sueño eterno – Judit Caro
Amor… Una paleta de colores – Elizabeth da Silva
Una nebulosa roja mas allá de Pandora – Hendelie
Un encuentro no tan casual – Gaby Franz
Sin previo aviso – Fabián Vázquez
Homopornoromantica – C. Santana
Obsesión – Melanie Alexander



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Nº de páginas: 368 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: STONEWALL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788494037627

Sinopsis:
Tiempo al tiempo es un original recorrido a lo largo de la Historia a través de un prólogo introductorio y dieciséis relatos escritos por algunas de las mejores plumas de la nueva generación de autores LGTB. Romanticismo, erotismo, humor e intriga se dan cita en épocas históricas muy diferentes (desde la prehistoria hasta la explosión del Challenger), ofreciendo una lectura fresca y amena; cada nuevo relato supone un salto en el tiempo, pero también de estilo, ya que cada uno de los autores ha dejado su impronta personal. Además es un libro solidario, ya que el 10% de las ventas se destinarán a proyectos educativos para combatir la homofobia en las aulas.

También disponible en eBook 

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Libro: Nocturnabilia: Relatos de Stonewall 2012.
Autor: Varios Autores.
Editorial: Stonewall.
Edición: Madrid (España), 2012.
Formato: Rústica (tapa blanda). 15x21. 254 páginas.
ISBN: 9788493930974.
Temática: Libros de amor y relaciones entre hombres.  

Sinopsis:
En Nocturnabilia: Relatos de Stonewall 2012, nueve autores nos ofrecen relatos con distintas visiones sobre un mismo tema: la noche. Humor, amor, fantasía y erotismo se confabulan en este recopilatorio, donde conocerás nuevos escritores que seguramente te sorprenderán con su estilo.
Contiene relatos de Carlos G. García, Mónica Martín, Didí Escobart, Eduardo García, Juan Flahn, Sofía Olguín, César Augusto Cair, Galileo Campanella y Diego Manuel Béjar, así como un prólogo de Boti G. Rodrigo.
Nos encontramos ante una obra singular que, además, es solidaria: el 10% de las ventas de este libro se destinará a proyectos educativos de la FELGTB para combatir la homofobia, bifobia y transfobia que todavía hoy siguen sufriendo las y los adolescentes LGTB en las aulas.
"Desde aquí agradezco públicamente a Stonewall este gesto de activismo empresarial y cultural de primer orden" −Boti G. Rodrigo, Presidenta de la FELGTB.

Disponible también en eBook

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