miércoles, 22 de agosto de 2018

Yo reseño: Diez variaciones sobre el amor, de Teresa Mira de Echeverría


14,5 x 20,5 cm, 274 páginas
ISBN 978-987-45840-1-4
Colección Grupal – Libro 4
 Ediciones Ayarmanot, 2015. Cuentos * incluye "Spider", escrito con Guillermo Echeverría, grabados de Inés Saubidet y prólogo de Cristina Jurado.

 En DIEZ VARIACIONES SOBRE EL AMOR, la idea del amor con sus muchos nombres, en sus múltiples formas, es el hilo conductor. Los cuentos que componen este libro están repletos de detalles y de los planteos más genuinos de la ciencia ficción, son construcción y reconstrucción, trabajo amoroso, un fluir en busca de lo desconocido, lo desconocido en el universo y lo desconocido dentro de nosotros mismos. 

“Varios de estos relatos indagan sobre el amor inter-especies. En “Pterhumano”, por ejemplo, resuenan algunas de las referencias que impregnan la bibliografía de la autora: me refiero a la influencia recurrente de China Miéville, de sus paisajes urbanos y orgánicos, repletos de criaturas variadas, inmersas en profundos conflictos personales.” (Prólogo de Cristina Jurado) 

Teresa Mira de Echeverría nació en Pilar en 1971. Es Escritora y Doctora en Filosofía, trabaja como docente universitaria e investiga acerca de la relación entre ciencia ficción, filosofía y mitología. Es una de los fundadores del taller literario “Los clanes de luna Dickeana”. Cuentos suyos han sido premiados y han aparecido en revistas y antologías argentinas y extranjeras. Este es su primer libro de cuentos. 

***

En primer lugar, le agradezco muchísimo a Laura Ponce, editora de Ediciones Ayarmanot, por haberme acercado a este libro. Y no es un agradecimiento por cordialidad. Es un agradecimiento genuino. 

Diez variaciones sobre el amor es una recopilación de diez cuentos que reescriben lo que definimos como relaciones amorosas. Relaciones de pareja, relaciones familiares, amistad. Son cuentos que atraviesan esas estructuras que tenemos instaladas por defecto al ser parte de una cultura X, en nuestro caso (occidentales) monogámica y heterosexual. Y que tanta tinta y sangre cuesta criticar, contradecir y transgredir, desde todos los planos. 

Humanos y pterhumanos desafían la endogamia en "Pterhumano", plantándoles cara a quienes tachan sus relaciones de zoofilia. Las fronteras de los lazos familiares que conocemos y aceptamos (o que nos son aceptables) se difuminan en "Otoño". Algo similar ocurre en "La poética de las sirenas", el primer cuento del libro y el que elegí para esta reseña, ya que, bueno, este es un blog de temática LGBTI.

Eleazar Rickman es un poeta genético: sus poemas no son de tinta y papel. Sus poemas genéticos caminan o se deslizan a su lado, son de carne y hueso; tienen ojos, bocas, dedos y hasta sentimientos. Ada Blenders es una mujer-poema, obra del maestro de Eleazar, Sir Károly Vázquez.

El relato se divide en dos partes. La primera, introductoria, nos presenta a Eleazar y a Ada. La segunda, se centra exclusivamente en el hijo de ambos: Connelly Franz Rickman-Blenders y Vázquez. Tal vez contar esto incurra en dar un spoiler, pero no podría hacer esta reseña sin hablar de Connelly. 

Connelly es un tritón y es una combinación de los rasgos y características más fuertes de sus progenitores. Acerca de sí mismo, dice:

Soy cautivante y embelesador como mi padre, por eso soy un hombre sirena. 
Soy bello pero “raro”, como mi madre, porque soy una poesía hija de otra poesía.
( ... ) por mis venas corre la sangre de Sir Vázquez. Lo que, hablando estrictamente en términos genéticos, me convierte en el hijo de dos varones humanos. Y, hablando poéticamente, en el vástago de un varón humano y una poesía fémina.»
  
Como ocurre con las sineras mitológicas, Connelly no puede emitir palabra sin que eso suponga un riesgo. Por ese motivo, solo puede comunicarse con sus padres y con las demás personas a través de un pad, una tableta. 




Y como todo joven, Connelly está en busca de su identidad. Sus padres no podrán hacer otra cosa más que aceptar sus decisiones y apoyarlo, con todo el miedo que les significa; y dejar que, tal vez, se equivoque. Lo que ocurre en todas las familias cuando un joven decide «volar del nido». En este caso, Connelly lo hará acompañado.

Porque este relato, de la misma forma que "Pterhumano", trata de la familia y las relaciones entre las personas. Que los personajes no sean 'seres humanos' es accesorio. En una historia donde los poemas caminan y respiran,  lo mundano y lo cotidiano, gracias a la sensorial y acariciante prosa de  su autora,  adquieren otros colores. Se vuelven, de alguna forma, mágicos.

La primera vez que leí este cuento acabé llorando a mares. En Facebook contaba que sí, que he llorado leyendo, pero que siempre fue por tristeza. Jamás había sido porque algo fuera tan pero tan hermoso. Elijan muy bien el momento para leer este relato. Silencio, un sitio tranquilo, una copa de vino. Hasta les diría que prendan una vela perfumada.

De nuevo, muchas gracias a Laura y, por supuesto, a Teresa.

En el sitio de Ediciones Ayarmanot pueden acceder a los puntos de venta dode pueden conseguir el libro. Pueden leer online "La póetica de las sirenas" en Revista Axxón.

Una canción para acompañar la lectura: 

jueves, 12 de julio de 2018

Cuento: Hombre terrenal

Hoy me casé con el mejor amigo del hombre que amo. Ese hombre que amo desde hace casi quince años, que amé desde el primer momento en que lo vi. Lo conocí en un boliche, una noche de viernes. Hubo onda, o al menos eso creí cuando salimos juntos y comenzamos a caminar por Santa Fe, hombro con hombro. Me enamoré a primera vista, me flasheó. Le pedí el whatsapp.
Y no era un hombre (un chico) atractivo. Era alto y demasiado flaco, con demasiados granos en la cara y demasiado mal vestido. Pero me gustaba. Demasiado. Esa atracción que sentía por él (y que sigo sintiendo) va más allá de lo físico, de lo que se ve en la superficie.
Salimos el fin de semana siguiente: paseamos por Palermo, compramos un par de baratijas en la feria, tomamos una cerveza en un bar. Hablamos de nosotros, de nuestros gustos, de nuestras carreras. De nuestros sueños. Era un chico tan soñador… y yo era tan terrenal. Él quería ser famoso con su música y viajar. Yo quería recibirme de diseñador y tener mi propio local de ropa en una galería del centro.
Pero éramos el uno para el otro, ¿no se daba cuenta?
Cuando nos despedimos en el andén del tren rumbo a Florida, nos dimos un breve abrazo y casi nos besamos. No recuerdo si fue él quien se apartó. Tal vez fui yo. El caso es que no hubo beso. Pero ¡casi! ¡Seguramente nos besaríamos la próxima vez!
Y con ese pensamiento flotándome en la cabeza volví a mi casa, aquella noche. Ese chico ya era mío. ¡Y era tan lindo, tan agradable! ¿A dónde lo llevaría cuando fuéramos novios? Hasta podríamos irnos de vacaciones a la playa o a la montaña…
Me arrojé de cabeza a la cama, feliz… Hacía tanto tiempo que no me sentía tan bien. Puse música: sonaba Katy Perry, Dressin’ Up. Qué oportuno, pensé girándome… I’m dressin’ up for you.
Entonces, me llegó un whatsapp. Era él: ¿Le puedo pasar tu núm a mi amigo que te conté?
Me largué a llorar.
Y con ese hombre, ese amigo, me casé hoy.
Mi marido es un hombre alto y fornido, y tiene la sonrisa más hermosa del mundo. Por él siento un cariño profundo y casi doloroso. Me duele no poder amarlo. Es atento, dulce y se acuerda de nuestros aniversarios. Todos los viernes, cuando llega del sanatorio, me trae un chocolate. Deja que me coma las aceitunas de la pizza. Me abraza cuando estoy triste y no deja de hacerme chistes hasta arrancarme una sonrisa.
¿Qué hubiera pasado si aquella noche hubiera besado al hombre que amo?
No habría conocido a mi marido.
No estaría acá, en esta cama, pensando nada de esto.
Oigo los latidos de su pecho, el silbido de su respiración, siento el calor de su cuerpo sobre mi piel.
¿Por qué me casé?
Porque, a pesar de todo, soy un hombre terrenal.
El hombre que amo ya tiene cuarenta años y sigue buscando a su media naranja: dice que lo reconocerá en cuanto lo vea.
Y le creo, porque a mí me pasó lo mismo.

viernes, 22 de junio de 2018

Yo reseño: Enemigo mío, de Barry B. Longyear (mpreg)



Pedí recomendaciones de historias con mpreg en mi Facebook y esta novela corta fue la que más llamó mi atención. Cuando leí que había ganado los premios Hugo y Nébula, supe que estaba ante algo que valía la pena. ¡Y no me equivoqué!

En Enemigo mío no vamos a encontrar escenas de acción, ni guerras intergalácticas, sino una historia intimista y personal. 

Los humanos están continuamente en guerra contra los dracs en pos de la colonización del universo. Los dracs son seres antropomorfos de color verde, ojos amarillos, manos con tres dedos y... hermafroditas. Sí. Para mofa de los humanos, a los que solo se les enseña a asesinarlos, los dracs pueden autofecundarse.

Willis Davidge es un piloto de guerra que se ve obligado a aterrizar en un planeta desconocido junto a un drac, Jeriba Shigan. El comienzo de la novela nos sorprende en medio de una batalla cuerpo a cuerpo: Davidge enfrentándose contra Shigan... sin embargo, pronto el lector advierte que tal batalla no es tal...

Lentamente, Davidge y Jerry (así ha decidido el humano llamar a su compañero de naufragio) van conociéndose y aprendiendo sus respectivas culturas. Jerry le recita toda su genealogía y Davidge se sorprende al ver que su nuevo amigo se sabe de memoria la historia de su linaje, que abarca más de cien generaciones de dracs. Davidge apenas sabe que su abuelo se dedica a la agricultura.

Enemigo mío es una novela que trata acerca de la amistad, esa amistad tan profunda que se funde con el amor, y de las fobias que padecemos las personas. El odio sin sentido que se profesa hacia un grupo cultural, una religión o una etnia, simplemente porque nos resulta ajena, desconocida o incomprensible. En este caso, los habitantes del planeta Draco, del que los humanos saben poco y nada.

Sin embargo, en la novela no hay un bien ni un mal. Ni los dracs son las víctimas ni los humanos los victimarios. Ni viceversa. El odio infundado es mutuo... y Davidge, luego de ser rescatado, deberá enfrentarlo en carne propia: para los humanos, él se ha convertido en un «amante de los reptiles» tan repugnante como los mismos dracs. Y por eso, se siente un extraño en su propio país, en su propio mundo.

A la deriva, Davidge decidirá ir en busca de un mundo para sí mismo.

Les recomiendo mucho esta novela corta, incluso si nunca les llamó la atención el mpreg. Es sencillamente hermosa. Y tiene película, que voy a ver en un ratito :)

viernes, 18 de mayo de 2018

Yo reseño: Llámame por tu nombre, de André Aciman


Título: Llámame por tu nombre
Autor: André Aciman
Editorial: Alfaguara
Páginas: 280
Publicación: 18/06/2008
ISBN: 9788420473895



En una localidad de la costa de Italia, durante la década de los ochenta, la familia de Elio instauró la tradición de recibir en el verano a estudiantes o creadores jóvenes que, a cambio de alojamiento, ayudaran al cabeza de familia, catedrático, en sus compromisos culturales. Oliver es el elegido este verano, un joven escritor norteamericano que pronto excita la imaginación de Elio. Durante las siguientes semanas, los impulsos ocultos de obsesión y miedo, fascinación y deseo intensificarán su pasión.


Leí Llámame por tu nombre en una tarde. Desde la primera frase me atrapó y no me dejó soltarlo. La sinopsis dice bastante de la obra, lo suficiente para querer saber qué pasa entre esos dos. Elio tiene diecisiete años y es un muchacho de clase alta, hijo de un culto profesor universitario. Es amante de la lectura, a tal punto en que puede charlar fluidamente con cualquiera acerca de autores de la literatura clásica, y es un talentoso pianista y guitarrista. Elio pasa todos los veranos en la casa de la playa de su familia, junto a sus padres y los empleados domésticos. Sus padres insisten en que debe salir más al pueblo, hacer amigos, conocer gente nueva. 
Como bien dice la sinopsis, el padre de Elio aloja todos los veranos durante seis semanas a un huésped, un intelectual, un filósofo, un estudiante que está terminando una obra. El elegido de ese verano es Oliver, un atractivo profesor universitario norteamericano de veinticuatro años que pronto se gana el afecto de todos y que rápido se convierte en una obsesión para Elio.

Estaba convencido de que nadie en el mundo lo deseaba tan físicamente como yo; ni había alguien dispuesto a viajar la distancia que yo estaba preparado para recorrer por él. Ninguno había estudiado cada hueso de su cuerpo, tobillos, rodillas, muñecas, dedos de las manos y de los pies, nadie codiciaba cada pliegue de sus músculos, ninguno se lo llevaba a la cama cada noche y al verlo por la mañana tumbado en su cielo junto a la piscina le sonreía y cuando una sonrisa se aproximaba a sus labios pensaba: ¿sabes ya que anoche me corrí en tu boca?

Lo primero que debo decir es que está narrada en primera persona y que la narración es sumamente íntima. Encaja increíblemente con la personalidad de Elio. Es una narración que yo suelo llamar "desde y hacia el interior": desde el interior, porque conocemos cada profundo sentimiento que nace del protagonista; y hacia el interior, porque en muchas ocasiones la narración se queda en eso, en el interior de Elio, en la abstracción de su mente. Son las novelas que más me gustan: me encanta leer historias en primera persona narradas por personajes masculinos. 

Sin embargo, obviamente (y como todas), esta narración tiene un punto débil, que lo hace aun más exquisita: nos deja encadenados a las palabras de Elio, a sus impresiones y a lo que él cree de lo que sucede a su alrededor. Y, claro, a su interpretación de lo que sucede con los sentimientos de Oliver, quien nos tiene en una nebulosa hasta casi la mitad de la novela.

Al principio, por culpa de este narrador tan particular, tan bien llevado, tan íntimo y tan humano, nos creemos que a Oliver le cae mal el pobre Elio. Y arrastrados por él, no vemos las señales que Oliver le lanza, malinterpretamos y nos quedamos con las dudas. Pero ¿acaso eso no nos pasa todo el tiempo? Por eso me gustan tanto estos narradores. 

Elio es bastante maduro para sus diecisiete años y él mismo dice que los jóvenes de su edad le parecen insulsos. Hasta el momento en que Oliver llega a la casa de la playa, jamás ha explorado la homosexualidad, aunque deja bien claro que los hombres le atraen y que tiene dicha inquietud desde los catorce. Las chicas, a pesar de que le gustan, tienen un plano bastante secundario en su narración: solo es "amistad con derecho a roce". O más bien, a un intento desesperado por olvidarse de Oliver, que claramente no da resultado.

Sin embargo y ¡Luego!, es Oliver quien no puede dejar de pensar en Elio, quien irrumpe en su habitación para provocarle, quien acaricia su pie por debajo de la mesa. Y luego, también, es Oliver quien construye un muro alrededor de ellos, como si el futuro de un hombre no pudiese existir al lado de otro. 

Llámame por tu nombre es una novela preciosa. Llegamos a desesperarnos por saber que pronto se acabarán esas seis semanas, a mirar cuántas páginas faltas y preguntarnos qué puede pasar en lo que resta del libro. Deseamos locamente que Elio y Oliver terminen juntos, pero a veces, los deseos de esas personas que son los personajes no coinciden con los nuestros. O sí. Llegamos a enamorarnos de Oliver, de Elio (a pesar de la inmadurez que acarrea madurar antes de tiempo), del padre de Elio y de su sabiduría, de la dulce Vimini... de los paisajes de la playa, los viajes en bicicleta, el mar, las tardes entre las rocas de los acantilados. Sin duda, una novela que no puedo dejar de recomendar. Espero que la disfruten tanto como yo.

jueves, 19 de abril de 2018

Yo reseño: Kentucky Club, de Benjamin Alire Sáenz



Autor: Benjamín Alire Sáenz
Editorial: Literatura Random House

Formato: Epub

Esta antología, galardonada en 2013 con el Premio pen/Faulkner de Ficción, revela cómo las fronteras -reales, imaginadas, sexuales, humanas; la línea entre la luz y la oscuridad, adicción y libertad- permean por completo la vida de aquellos que viven atados a ella.

Pensemos, por ejemplo, en el Kentucky Club en avenida Juárez, a dos cuadras de Río Grande, piedra de toque para cada una de las historias de Sáenz. Sus personajes desfilan por ahí, van por un trago o simplemente a ver pasar la historia de sus vidas. Sáenz sabe que el Kentucky Club, como ciertos puntos de encuentro en todas las ciudades, es todo lo contrario a la frontera: da la bienvenida al español y al inglés, a gringos y mexicanos, a pobres y ricos, a homosexuales y heterosexuales, a drogadictos y alcohólicos, a la fruición y la melancolía. 

"Esta colección de relatos dibuja las generaciones que le han pertenecido a la frontera entre México y Estados Unidos, cuyo medio perfecto es avenida Juárez. Mucho que disfrutar en estas historias, llenas de valor y sentimiento." Publishers Weekly

***

Puse "Benjamin Alire Sáenz" en la Play Store y encontré este libro. No sabía que estaba en español y leí la muestra gratuita en un ratito. Quedé absolutamente enamorada, porque el primer cuento está por la mitad y quería saber qué seguía.  

Kentucky Club está conformado por siete cuentos. Había leído una reseña que me hizo pensar que todos los cuentos eran de temática gay. En realidad, tres de ellos son de temática gay y otros tienen contenido gay (que no es lo mismo).

Hagamos un breve recorrido por los cuentos.

Él se fue a estar con las mujeres
El primer cuento y de temática gay. Este cuento es una historia de amor entre un escritor de edad madura de El Paso (Juan Carlos) y un chofer que vive en Juárez (Javier). Es una historia hermosa y muy triste. El título hace referencia a los asesinatos de mujeres de Juárez.

El arte de la traducción
Nicholas vive en El Paso y despierta un día en un hospital. Tiene amnesia y no recuerda lo ocurrido. Sus padres y sus hermanos lo visitan todas las tardes, pero él siente que algo dentro de él murió. Pronto, descubrimos que Nick ha sido víctima de un ataque racista.

El que pone las reglas
Este cuento es un recorrido por la infancia y la adolescencia de su protagonista, un niño de diez años llamado Maximiliano. Max no conoce a su papá y vive con su madre en Juárez. Un día, su madre lo lleva a El Paso, donde lo deja con su papá. Max es muy pequeño y no se da cuenta de que su padre es un narcotraficante. A pesar de que es un hombre duro y le imparte reglas estrictas (encargarse de la limpieza, nunca entrar en su habitación), no deja que le falta nada y se encarga de su educación. Este fue mi cuento favorito. Me encantó la inocencia del narrador, la ternura de cómo nos muestra el violento mundo que lo rodea.

Hermano en otro idioma
Charly ha intentado suicidarse y detesta a su familia; a su padre que nunca lo amó, a su madre controladora. Luego de la muerte de su padre, Charly visita a un abogado que le cuenta la verdad de lo ocurrido con Antonio, el hermano que sus padres echaron de casa. Si bien no es un cuento de temática gay, tiene cierto contenido.

A veces la lluvia
El otro cuento romántico gay. Ernesto es un joven de clase trabajadora que vive en una zona rural de El Paso. Una noche, descubre a dos chicos conocidos haciendo el amor en el campo. A partir de ese momento, Ernesto comienza a cuestionarse su propia sexualidad.

Persiguiendo al dragón
Conrad y Carmen son hermanos (atención a sus nombres; uno gringo, el otro en español) . El dragón de Conrad es el sexo; con mujeres, con hombres, realmente no le importa demasiado. El dragón de Carmen son las drogas. Este es uno de los cuentos más duros y tristes, tal vez el más trágico.

El juego del dolor
Otro cuento de romance gay. Michael es terapeuta en una escuela de El Paso y una noche, en una reunión, conoce a Tom, un galante abogado. Mantienen una relación amorosa un tanto atípica. Tom suele quedarse en cada de Mike unos días... y luego desaparece por un tiempo indeterminado. A todo esto, Mike está tratando de sanar las heridas de su pasado y de ayudar a Danny, un chico de la escuela que es golpeado por su padre.


Bien. Como pueden ver, no todos son cuentos de temática gay, aunque sí hay una predominancia considerable.
El Kentucky Club es un famoso bar de Juárez, donde, según la leyenda popular, se inventó la margarita. En todos los cuentos de este libro aparece el Kentucky Club; ya sea en "carne y hueso" o en los recuerdos, como símbolo de la nostalgia por el tiempo que pasó y que no volverá. Varias parejas se conocen o conocieron allí; y tantas más visitan el lugar para tomar una copa.
En todos los cuentos está presente la frontera casi como un personaje más; ese lugar difuso donde las identidades se confluyen, donde las personas se preguntan qué tan mexicanos o estadounidenses son (tal como Ari y Dante). Algunos cuentos transcurren en El Paso, otros en Juárez, otros en ambos sitios.
Un tema recurrente en todos ellos es la familia. En la mayoría de los cuentos, la familia (o la falta de una familia; ya sea de forma real o simbólica) tiene un papel muy importante: es su familia quien apoya a Nick cuando es atacado, es su familia quien repudió al hermano de Charly por ser gay. Particularmente, resaltaría la figura del padre (o la carencia de uno) como la de mayor importancia o peso en estas familias.
Otro tema recurrente es la violencia, en todas sus presentaciones: desde la violencia física hasta la violencia estructural. Tenemos a las mujeres asesinadas en Juárez (que hasta el día de hoy son aproximadamente 600); el ataque racista que sufre Nicholas y que lo lleva al hospital; la violencia psicológica que el padre de Ernesto ejerce sobre él, disminuyéndolo todo el tiempo. 

Todos los cuentos están narrados en primera persona por sus protagonistas (hombres mexicanos o estadounidenses de ascendencia mexicana) en esa prosa íntima y poética que tanto caracteriza a Benjamin Alire Sáenz y de la que estoy absolutamente enamorada.
Esta vez sí les recomiendo mucho este libro (la novela anterior  no se la recomendé a todo el mundo porque es muy dura, a pesar de ser muy hermosa). Yo compré el libro digital en Ghandi y estaba súper barato (menos de tres dólares), así que si no desdeñan leer en digital y no quieren esperar el paquete del Correo, el ebook es una muy buena opción.

viernes, 16 de febrero de 2018

10 libros LGBTI que tenés que leer y por qué

Esto no es un ránking, sino una selección. Seleccioné diez libros, eligiendo géneros diversos o diferentes temáticas, que me parecen los mejores en el tema que tratan. Van a encontrar desde fantasía, terror hasta mpreg. ¿Cuáles leyeron? ¿Coinciden conmigo?

¡Que los disfruten!


Novela juvenil de temática gay
Dos chicos besándose, de David Levithan
Por ese narrador que nos desgarra desde la primera línea


Novela juvenil de autodescubrimiento de temática gay
Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo, de Benjamin Alire Sáenz
 Por ese amor tan puro que se tienen Ari y Dante


Novela de temática intersex
El chico de oro, de Abigail Tarttelin
 Por el realismo con el que nos acerca a la realidad de un joven intersexual


Novela homoerótica de fantasía
 Para extender las alas, de Corintia
 Por su exquisito trasfondo mitológico


Novela gay
Llámame por tu nombre, de André Aciman
 
Por su exquisita prosa y por traernos un «amor griego» en la actualidad


Novela de terror
El arte más íntimo, Poppy Z. Brite
 Porque con cada página se nos encoge un poquito más el corazón


Novela lésbica
El color púrpura, Alice Walker
Porque es muchísimo más que una "novela lésbica"


Libro de temática trans
Continuadísimo, Naty Menstrual
Por esa ternura con que Naty dibuja a sus travestis


Novela con Mpreg (embarazo masculino)
Enemigo mío, Barry B. Longyear
Porque a pesar de no ser una novela romántica, es una historia de amor


Novela histórica
El muchacho persa, Mary Renault
 Porque ¡quién no quisiera ser amado como Bagoas ama a Alejandro!


Y hasta aquí llegamos :) ¿Qué les pareció la lista? Se me ocurrió también hacer un especial de libros de autores diferentes países, para mostrar la pluralidad de voces que tenemos contándonos historias LGBTI.